¿Streamers vs medios? No, estamos viviendo un cambio de paradigma en el consumo de contenido

Plataformas como YouTube, Netflix, Prime Video y tantas otras hicieron que el streaming (y la oferta) de contenido se multiplicara exponencialmente. Esto redundó en un cambio de comportamiento de la gente, que prefería pagar un buen servicio de internet y suscripciones a varios servicios que hacerlo a las compañías de cable
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Hace tiempo que tenía ganas de sentarme a escribir esto, pero sentía que estaba aprovechando una situación polémica y -justamente- no quería buscar eso. Trabajé 15 años en un medio tradicional y, durante los últimos 9 años, vengo realizando actividades relacionadas a los videojuegos y los esports, además de todo el contenido relacionado. Estuve de los dos lados del mostrador.

Como puse en el título, estamos viviendo un cambio de paradigma en el consumo de contenido. Este cambio de paradigma no es 100% actual, sino que lleva años. En varias conferencias en Estados Unidos a las que tuve el privilegio de ir, ya se hablaba hace casi 10 años del cable-cutter: es decir, las personas que estaban dando de baja la TV por cable para priorizar el consumo de contenido en otras plataformas. Este cambio de paradigma ya superó un hito en 2019, cuando el consumo de internet superó al de televisión a nivel global. Plataformas como YouTube, Netflix, Prime Video y tantas otras hicieron que el streaming (y la oferta) de contenido se multiplicara exponencialmente. Esto redundó en un cambio de comportamiento de la gente, que prefería pagar un buen servicio de internet y suscripciones a varios servicios que hacerlo a las compañías de cable. ¿Por qué? Sencillo: porque así lo querían.

Aquí voy a mencionar por primera vez a la plataforma que -a mi modesto entender- está profundizando y concretando ese cambio de paradigma: Twitch. La plataforma de streaming hoy propiedad de Amazon es el punto de encuentro de millones y millones de personas y -lo que es aún más importante- lo viene siendo hace años. Twitch (o quizás mejor dicho, quienes están en Twitch) estuvieron en el foco de la polémica hace poco en boca de los medios tradicionales y los periodistas tradicionales.

El tema, claramente, llamó mi atención hace tiempo. En 2019 escribí esta nota en TyC Sports y en 2021 escribí esta otra en The Esports Journal Español. La nueva polémica puso en el ojo de la tormenta (al menos para los medios tradicionales) al streamer español Ibai Llanos simplemente por caerle bien a Lionel Messi y porque el Paris Saint-Germain haya decidido invitarlo a él a la presentación del astro argentino en lugar de a un medio tradicional español. Lo que esos medios tradicionales no vieron (o no vienen viendo hace años) es el gigantesco cambio en la manera en la que la gente consume el contenido. Para peor, es algo de lo que se viene hablando hace años en la industria de los medios tradicionales.

En numerosas convenciones escuché la frase “el contenido es el rey” y vi a los más prestigiosos directivos de empresas multimedios explicar sus estrategias exitosas sobre cómo atraer nuevas audiencias a su contenido. Y todo cambia tan rápido que ahí está el error. Ya no se trata del contenido y de atraer gente a verlo. Mi frase hoy es esta: “si el contenido es el rey, la audiencia es la reina”. También queda claro que el camino no es que la gente vaya a ver tu contenido, sino que pasa por estar donde esté la audiencia. Y hoy, las audiencias están en lugares “incómodos” para los medios y periodistas tradicionales. Están en Twitch, que para muchos sigue siendo ese ghetto gamer, y están en TikTok, que la mayoría todavía ni sabe que existe.

TheGrefg batió todos los récords de audiencia en TwitchAuronPlay tiene audiencias impactantes, en Argentina nombres como CoscuFrankkasterGonchoPimpeanoJoacoBrunenger Luquitas Rodríguez son hiper conocidos; e Ibai no deja de tirar bombas. Amigo del Kun Agüero y de Messi, el español transmitió en directo la Copa América en España, estuvo en vivo en la presentación de Messi en PSG y ahora dará el debut de Leo en el club parisino también en directo para el territorio español. Todo esto sucede no solo porque mucha gente ve a Ibai en Twitch. Lo trascendental es que la mayoría de esa gente que ve a Ibai en Twitch no mira o incluso nunca miró TV. Y posiblemente no lo haga nunca.

El cambio de paradigma pone en jaque al modelo clásico de consumo de contenido en el cual los medios son los que definen cuándo y cómo se consume un contenido. Eso, seguramente, quede solamente para el deporte y las breaking news (y tampoco estoy seguro). El nuevo paradigma es consumir lo que quiero cuando quiero, pero sobre todo, a través de la persona que yo elija. Porque eso es lo grandioso de Twitch, la democratización de la comunicación. Cualquier persona tiene el potencial para ser un comunicador en plataformas como Twitch. Después, será cuestión de tener lo que hay que tener para ser exitoso, pero una persona que está en vivo con 10 viewers, ya tiene 10 personas que eligen verlo/a a él/ella y no a otra persona.

La interacción con el chat, que hoy por hoy es casi una persona imaginaria con la que el streamer habla, le añade algo que los medios tradicionales vienen luchando hace años por conseguir: interactuar en vivo. Y ahí nace otro punto gigantesco en el que Twitch aventaja a los demás, la comunidad. Quienes siguen a un streamer crean una comunidad que termina relacionándose entre sí y generando vínculos. Algo tan importante en una época de vínculos acortados como la pandemia, nada más y nada menos. Compartir alegrías, miedos, tristezas, logros; todo con “el chat” y que el streamer al que seguís lo vea y se suba al tren de tus emociones. Eso hace único a Twitch.

Todo esto se extiende también a otras compañías y empresas. Los clubes de esports fueron los primeros en tomarlo como propio y son su propio medio de comunicación, generando contenido para sus plataformas e incluso para marcas. Poco a poco, organizaciones deportivas también lo incorporaron, con la NBA como estandarte y con el PSG como ejemplo de casi perfección en la presentación de Messi. Toda persona puede comunicar y toda compañía puede ser su propio medio de comunicación. Esa afirmación puede sonar catastrófica para los medios tradicionales.

El desafío para estos medios tradicionales no debe ser cómo combatir esa tendencia, porque es imposible que puedan cambiarla. El desafío pasa por entenderla y descrifrar cómo ser parte. Hasta ahora, las reacciones que hemos visto son de desaprobación y hasta burla, que en realidad atacan más a la audiencia a la que quieren cautivar que al generador de contenido en sí mismo. Estamos viviendo la consolidación de este cambio de paradigma y solo el tiempo dirá quién supo cambiar a tiempo o quién se quedó en la queja y la reprobación, que terminará siendo para ellos mismos.

Autor: Pablo Monti.

The Esports Journal Español 25/08/2021

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