Un estudio respaldado por el Instituto de Investigación ICE destaca cómo el estigma puede agravar la ludopatía

Un nuevo estudio académico financiado por el ICE Research Institute sostiene que las narrativas mediáticas en torno al juego pueden contribuir a aumentar el estigma que a su vez puede exacerbar e intensificar activamente los comportamientos nocivos.

El proyecto de investigación Representaciones sociales y estigma en torno al juego en la España contemporánea, dirigido por el académico Dr. David Pere Martínez Oró, director de Episteme Social, analizó 726 artículos de prensa española publicados entre 2011 y 2024.

En él se sostiene que la forma en que se retrata el juego en los medios de comunicación, en particular si se posiciona como un fracaso individual, puede tener profundas consecuencias para las personas vulnerables y para aquellas que experimentan problemas relacionados con el juego.

Martínez Oró explicó: “Paradójicamente, el estigma puede intensificar los comportamientos nocivos. Al tratar el juego como un comportamiento desviado en lugar de como una práctica de ocio regulada, el estigma empuja a los jugadores vulnerables hacia los márgenes, donde los riesgos son mayores y los factores de protección son más débiles. El estigma tiene consecuencias conductuales y, cuando el juego se enmarca como un fracaso moral, las personas son más propensas a sentir vergüenza y a ocultar su comportamiento”.

Al destacar las diferencias de género, señaló: “La narrativa moral subyacente, caracterizada por el riesgo, la irresponsabilidad y la pérdida de control, afecta a las mujeres de manera diferente en términos culturales. A las jugadoras se las juzga más fácilmente como ‘malas madres’ o ‘cuidadoras inadecuadas’, mientras que a los hombres se los tilda de ‘imprudentes’ o ‘débiles’. Aunque los medios de comunicación no estigmatizan a las mujeres más cuantitativamente, el costo social del estigma puede ser mayor para ellas porque choca con las expectativas de género tradicionales”.

Martínez Oró advirtió que el simple hecho de aumentar la aceptación social del juego no eliminará el estigma. Señala que, sin cambios en la regulación, la educación y el enfoque de los medios de comunicación, el estigma seguirá arraigado en las narrativas culturales, un argumento que se aplica incluso a las sociedades más tolerantes.

En cuanto al uso que se dará a la investigación, afirmó: “Espero que los resultados sirvan de base para recomendaciones de políticas, estándares de la industria y estrategias de comunicación que permitan pasar de un modelo limitado de juego responsable a un marco más eficaz de responsabilidad compartida, que distribuya las obligaciones entre los reguladores, la industria, los medios de comunicación, las comunidades y los jugadores, reduciendo el daño sin generar estigma”.

El director de Episteme Social considera que el apoyo del Instituto de Investigación ICE fue crucial, ya que garantiza la independencia, la legitimidad, el acceso y el impacto. “Aunque el proyecto podría haberse llevado a cabo de forma académica a menor escala, el respaldo de ICE permite una difusión más amplia, recursos metodológicos más sólidos y una mayor participación de la industria”, argumentó. “Es importante destacar que este apoyo envía un mensaje claro de que la industria del juego está dispuesta a afrontar cuestiones difíciles e invertir en conocimiento, no solo en reputación”.

El proyecto, respaldado por el Instituto de Investigación ICE, adoptó un enfoque cualitativo y exploratorio, lo que permitió que el significado surgiera de los datos en lugar de imponer conclusiones predeterminadas. Este diseño basado en la realidad refuerza la credibilidad de los resultados y evita sesgos ideológicos.

Gaming Agenda 23/03/2026

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